Abre cualquier gráfico de EUR/USD ahora mismo. El precio cambia. Y cambia otra vez. Y otra vez, cada segundo, sin que nadie "apriete un botón" para moverlo.
¿Quién decide que EUR/USD vale 1.0847 en este instante y 1.0849 medio segundo después? La respuesta incómoda es: nadie en particular. Y esa es exactamente la razón por la que el precio se puede leer con lógica, aunque no lo controle una sola persona.