La mayoría de los cursos de programación te enseñan a escribir código que funciona. Este te enseña a escribir código que se puede cambiar sin miedo.
Suena parecido, pero es la diferencia entre alguien que tras seis meses sigue peleando con su propio código y alguien al que las empresas contratan. El código que funciona lo escribe cualquiera con suficiente prueba y error. El código que otra persona puede leer, entender y modificar seis meses después sin romper nada: eso es lo que se paga.
Y aquí está la buena noticia que casi nadie te dice al empezar: no necesitas años de experiencia para aprender a diseñar bien. Necesitas que alguien te muestre, desde la primera línea, por qué unas decisiones envejecen bien y otras se pudren. Eso es exactamente lo que vas a hacer en este curso.