Dos personas deciden construir una app. Empiezan a programar el lunes. Para el viernes tienen pantallas que funcionan... y nadie sabe qué se supone que hace el botón "Sincronizar", por qué la base de datos tiene dos tablas de usuarios, ni cuál de las tres versiones del login es la buena. El código compila. El proyecto está roto. No por falta de talento: por falta de proceso. Esa es la historia de la mayoría de los proyectos que fracasan, y entender por qué es el punto de partida de todo QA.