Hay una frase que delata a cualquier hispanohablante en tres segundos: "I sink so". Querías decir "I think so" (creo que sí), pero dijiste "I sink" (me hundo). El culpable es un sonido que no existe en español: la famosa th.
Hoy vas a aprender los tres sonidos del inglés que tu boca nunca ha hecho. No es "acento": son sonidos distintos, y confundirlos cambia el significado.