Toda aplicación necesita un orden: dónde van los datos, dónde la lógica, dónde lo que el usuario ve. Si mezclas todo en un solo lugar, en pocas semanas tu proyecto se vuelve imposible de mantener. Django impone un orden claro con un patrón llamado MVT. Entenderlo ahora te va a ahorrar muchísima confusión más adelante.