Ya viste que Ansible describe un estado deseado y lo aplica. Pero, ¿cómo llega ese estado hasta un servidor que nunca tuvo Ansible instalado? No hay ningún programa de Ansible corriendo ahí dentro, esperando órdenes. Entonces, ¿quién hace el trabajo?
La respuesta es la característica que más distingue a Ansible de otras herramientas de automatización: es agentless. No instala nada permanente en el servidor que configura.